Carta de Natalia de Andrés: respuesta al párroco de la iglesia Santa María la Blanca

Carta de Natalia de Andrés: respuesta al párroco de la iglesia Santa María la Blanca

Coindiciendo con la celebración hoy del Día Internacional del Laicismo y la Libertad Religiosa, la Secretaria General de PSOE Alcorcón y Portavoz del Grupo Municipal Socialista, Natalia de Andrés, ha publicado, en aras de la transparencia, la carta de respuesta que ha enviado hoy mismo por correo al párroco de la Iglesia Santa María la Blanca y que aquí os reproducimos:

“A la atención de Inocente García de Andrés, Párroco de Santa María la Blanca.

La celebración del Día Internacional del Laicismo y la Libertad Religiosa – hoy, 9 de diciembre– es la fecha idónea para responder a las consideraciones que usted nos expresó recientemente en su carta y que nosotros hicimos pública cumpliendo con nuestro compromiso de establecer la transparencia como uno de los pilares básicos de nuestra acción política.

En primer lugar, queremos comunicarle que las puertas de la Casa del Pueblo ‘Ramón Rubial’ están igualmente abiertas a todos los vecinos y reiterarle que estamos de acuerdo en que el diálogo y el respeto son claves para el servicio a los ciudadanos. Es precisamente esta vocación de servicio a los vecinos la que nos motiva a defender la necesaria separación entre Iglesia y Estado, como garantía de libertad y respeto a los derechos de todos ellos, y que, según parece usted, no comparte.

Coincidimos en la gran importancia de que la Constitución Española ya estableciera en 1978 que ninguna confesión religiosa tiene carácter estatal y la necesidad de mantener relaciones de cooperación. No obstante, discrepamos sobre su interpretación sobre qué implica dicha cooperación. Si bien, para usted, la misma se basa en el mantenimiento de los convenios firmados con la Santa Sede, para nosotros ésta debe limitarse al mero respeto de la independencia de ambas instituciones entre sí, por lo que apostamos por la anulación de los mencionados concordatos y por la no injerencia de la Iglesia en los actos administrativos y públicos de servicio a los vecinos.

Cuando usted establece que el Estado no puede organizar la vida de la Iglesia, entendemos que aplica la justa reciprocidad en dicha premisa: que la Iglesia no puede intervenir sobre la acción política e institucional. No entendemos por tanto por qué considera que el laicismo es incompatible con la ‘legítima independencia’ de la iglesia que defiende; nosotros consideramos que, de hecho, son inseparables: sólo así se conseguirá la madurez y la autonomía democrática que requieren ambas entidades para ser ecuánimes, legítimas y justas con los ciudadanos.

Para completar los textos que incluye en su misiva, le recordamos los artículos 18 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que establecen el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión así como el derecho a la libertad de opinión y de expresión. Ya hemos manifestado rotundamente nuestra convicción de que el laicismo garantiza esta libertad de todo ser humano a elegir ser ateo, agnóstico o creyente, pero también es garantía de legitimidad tanto para el Estado como para la propia Iglesia, cuya autofinanciación a través de sus medios y fieles implicaría una declaración de coherencia, al renunciar a los privilegios que ostenta con respecto a otras confesiones también presentes en nuestro país y hoy fuertemente arraigadas como lo está el catolicismo.

En cuanto a la Coronación de la Patrona, y agradeciendo que usted manifieste ser uno de los numerosos lectores de nuestro periódico ‘En Movimiento’, queremos puntualizar que nuestra crítica a que el Ayuntamiento organice actos religiosos no se limita a que así figure en los folletos informativos sino al hecho de que el Gobierno haya decidido utilizar diversos recursos y medios públicos e institucionales -propiedad de todos los vecinos- para dichos encuentros, cuando debería permanecer al margen de las celebraciones religiosas. Si, como usted afirma, el alcalde se ha autoadjudicado públicamente la organización de unos actos que realmente no organiza, lo correcto hubiera sido que tanto el propio regidor como la institución religiosa explicaran a los vecinos que se trataba de un error y se procediera a rectificar y corregir los folletos para que aparecieran sin la imagen corporativa oficial. Sin embargo, no ha sido así.

No obstante, no podemos más que extrañarnos por el papel que ha elegido desempeñar usted como portavoz del alcalde, hasta el punto de que incluso reconoce los errores de gestión de su Gobierno.

Asimismo, queremos mostrarle nuestra sorpresa ante los calificativos de ‘cobarde e indigna’ que profiere contra la actitud del PP frente a la Ley de Salud sexual y reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo. Partiendo de que creemos que ni en éste ni en ningún ámbito personal o legal la Iglesia debería intervenir puesto que implica injerencias ilegítimas sobre un derecho de las mujeres ya consolidado en el marco jurídico, no podemos más que coincidir en que dichos adjetivos son perfectamente aplicables a la política del PP, aunque no por los mismos motivos que usted señala sino justo por lo contrario: por pretender modificar una ley que contaba con el apoyo de la mayoría social de este país, que mostró su rotunda oposición a esta agresión a los derechos de la mujeres. Fue esta oposición ciudadana el motivo de que el PP rectificara; de hecho, es el único incumplimiento del PP  del que nos alegramos y enorgullecemos los socialistas como parte importante de esa mayoría que tras echarse a la calle logró frenar este intento de atropello a la libertad de la mujer a elegir su propia maternidad.

Lamentamos comprobar cómo su carta se hace eco de muchos de los falaces argumentos en los que se escuda –reiteramos- ‘la derecha más rancia de este país’ que, bajo el espejismo de defender supuestamente el derecho a la vida, pretende precisamente lo contrario: sentenciar que la misma debe regirse bajo imposiciones y doctrinas ajenas. Las decisiones en el ámbito personal pertenecen al ser humano y han de tomarse en plena libertad y con todos los derechos garantizados; así lo han ejercido desde hace años las familias, de ‘derechas’ y de ‘izquierdas’, gracias a una ley socialista. Proferir insultos hacia las mujeres, acusándolas de cometer delitos de homicidio por el hecho de ejercer un derecho reconocido a nivel internacional, no es sólo muestra de una repugnante intolerancia y cobardía sino también una actitud hipócrita puesto que todos sabemos que en ocasiones algunas de las voces que han ejercido ese derecho en privado, se dedican a despreciarlo en público.

El derecho a la vida y de las familias que sí defendemos los socialistas no se limita la concepción retrógrada de obligar a las mujeres a ser madres aunque no quieran, sino que, afortunadamente, tiene mayor amplitud: defendemos el derecho a una vida digna, libre, con recursos públicos necesarios para el desarrollo personal -y la protección frente a cualquier tipo de abuso- de todos los miembros de las familias, independientemente de su edad, su pensamiento, su salud, su orientación sexual y su capacidad, con las obligadas coberturas sociales y económicas del Estado para que dicha vida se pueda vivir con plena dignidad.

En este sentido, transmitirle que hubiéramos deseado ver a la iglesia y a sus representantes acompañando a la ciudadanía cuando ha alzado la voz para protestar, por ejemplo, por los más de cien despidos ocurridos en el Ayuntamiento, en defensa de la sanidad pública o contra los recortes de servicios y prestaciones que han sufrido de forma directa los sectores más débiles y más desfavorecidos de la sociedad, que requieren del apoyo de las instituciones y entidades en la calle para evitar estas injustas decisiones.

En relación a sus dudas sobre cuál será nuestra actitud cuando ‘volvamos a estar en el Gobierno’ – nos alegramos de que comparta usted la convicción de que recuperaremos la Alcaldía en mayo– reiteramos que estamos convencidos de que es el momento de ejercer con rotundidad los valores socialistas entre los que se encuentra el laicismo y la libertad de culto y conciencia, por lo que seguiremos velando por que dicha confesión se ejerza en el ámbito privado y nunca público con recursos de todos los ciudadanos.

Finalmente, le expresamos nuestra total disposición a, tal y como afirma, seguir dialogando, con sinceridad y respeto, puesto que es la práctica habitual de los socialistas.

 Natalia de Andrés

Secretaria General de PSOE Alcorcón y Portavoz del Grupo Municipal Socialista”

Descárgate la carta de Natalia de Andrés: A-la-atención-de-Inocente-Garcia-de-Andres

Descárgate la carta enviada por el párroco: Carta-Párroco

Comparte esta noticia:

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*